martes, 11 de marzo de 2008

ESFUERZATE POR LOGRAR LO MEJOR


Cualquier cosa que hagas en este día hazlas bien. Una diferencia entre el trabajo y el éxito es que la persona exitosa realiza bien las tareas simples que la persona fracasada evita o las hace por salir del paso. El trabajo desempeñado con demasiada rapidez, los atajos tomados, la falta de atención a los detalles, las pequeñas negligencias, producen grandes daños al progreso humano. Por eso recuerda que por pequeña que sea una tarea, si es parte de tu trabajo, entonces es importante y por tanto hazlo de la mejor manera posible. No escatimes ese esfuerzo adicional, ni guardes esa palabra suave de gratitud, ni dejes de hacer tu servicio con el máximo esmero. No importa lo que los demás piensen ni la crítica envidiosa de las mayorías. Hacer las cosas de la mejor manera posible debería ser siempre tu cualidad distintiva. Eres una persona singular. Eres alguien especial. Por tanto pon en las cosas tu mejor esfuerzo personal. Si apuntas a hacer las cosas de manera óptima, te saldrán buenas. Si apuntas a hacerlas bien te saldrán mediocres. Y si apuntas a hacerlas má o menos te saldrán mal. Por eso en todo busca lograr lo más perfecto tal como nos ordenó Jesús: "Sean perfectos como el Padre Celestial"

DISFRUTA LA VIDA CON TU FAMILIA

Si quieres ser feliz debes premiar siempre tu largas horas de trabajo y afán de la mejor manera: rodeado del color de tu propia familia. Sino, ¿para qué tanto te afanas? ¿Acaso no es por ellos?. ¿Qué sentido tiene lograr fortuna y progresar en la vida si no es para disfrutarlo en el presente con tus seres queridos?. Que necias son las personas que se dedican tanto a buscar fortuna y hacer empresas que luego quedan absorbidos por la vorágine del trabajo. Se olvidan de su dicha familiar y no ven que sus hogares se tornan fríos y tristes, sus cónyuges personas amargadas, y sus hijos crecen transtornados. Esas casas son como hoteles donde cada uno vive por su cuenta y nadie comparte calor familiar. ¡Tú jamas pierdas de vista el altísimo valor de LA DICHA DE TU PROPIA FAMILIA!. Esfuérzate por lograr bienes para los tuyos pero luego disfrútalos con ellos. No dejes que el tiempo te gane y cuando quieras hacerlo ya sea demasiado tarde. También ten presente que tus hijos necesitan tu modelo de vida, no tus críticas

BUSCA LA FELICIDAD EN TI MISMO



El gran error del mundo es buscar la felicidad en las cosas materiales o en los placeres sensuales. Y a pesar de que lo único que se obtiene son pasajeras y fugaces satisfacciones de los sentidos sigue empeñado en tal error. Tú, ten en cuenta esto: la verdadera felicidad está dentro del hombre mismo. ¿Por qué? Por que la fuente de la felicidad que es la presencia de Dios habita en el fondo de su alma. Por tanto no desperdicies tiempo ni esfuerzo en buscar la alegría y la dicha estable en las cosas externas, sino en los valores del espíritu y en la amistad con Dios. ¿A caso no hay felicidad en la armonía familiar, en la comprensión conyugal, en la unión vecinal y en la justicia social? ¿No se encuentra dicha genuina en la limpieza del corazón, en la conciencia tranquila, en la conducta recta y en el compartir bienes con el necesitado? Jesús ha dicho que HAY MÁS FELICIDAD EN DAR QUE EN RECIBIR. Por eso aprende a dar, a compartir, a sonreir, a amar, a perdonar, a servir y serás feliz. Puedes comprar diversión pero no felicidad. Puedes comprar comida pero no dicha familiar. Y sin embargo ambas están muy cerca de tí: en la práctica de las sencillas virtudes humanas y cristianas. Ese gozo nada ni nadie te lo podrá quitar!













DESARROLLA BUENOS HÁBITOS







El ser humano es lo que es, según los hábitos que tiene. Si tiene buenos hábitos es una persona de bien y de éxito. Si en cambio está dominado por malos hábitos, con toda seguridad es alguien que vive causando problemas y desdichas a su alrededor. Tus fracasos y tus éxitos son el resultado de tus hábitos. Por eso debes cultivar buenos hábitos y erradicar los malos que se te hayan fijado. Mediante la autodisciplina podrás asumir el control sobre tí mismo y desarrollar hábitos positivos. Comienza corrigiendo tus hábitos mentales: acoge solo pensamientos constructivos y edificantes, y rechaza todo pensamiento de egoísmo, rencor, envidia y maldad. Fija tu atención sobre tus metas y céntralas en ellas hasta que las alcances. Si controlas tus pensamientos, controlarás tus actos. Sembrando pensamientos positivos generarás buenos hábitos en tu persona. Adquiere los hábitos del éxito: Orden, Limpieza, Puntualidad, Responsabilidad, Esfuerzo de superación, Honradez, Respeto a los demás, Obediencia a las leyes, Amor al trabajo y Espíritu de ahorro. Estos diez hábitos componen el DECÁLOGO DEL DESARROLLO. Adquiérelos y pondrás en alto el nivel de tu vida.



MANIFIESTA ENTUSIASMO EN TODO


Una persona sin entusiasmo es como un reloj sin cuerda. El entusiasmo es un ingrediente fundamental para una personalidad de éxito, eficiente y competente. Para volverte entusiasta respecto a un objetivo debes pensar en los frutos y beneficios que reporta dicho objetivo. Cuando más dignos y deseables sean tus objetivos, más esforzado y fervoroso serás en alcanzarlos. El entusiasmo proviene del interior del hombre: brota de una mente positiva y crece con acciones positivas. Es como el agua que se bombea de un pozo: cuando se saca no deja de fluir. Armate pues de entusiasmo con pensamientos optimistas y emociones vivas. Este es el secreto: PARA SER ENTUSIASTA.....¡HAY QUE ACTUAR CON ENTUSIASMO! Y puesto que el día de hoy es todo lo que tienes, entonces trata de poner fogosidad en cada cosa que hagas. Vive cada nuevo día que Dios te da con el entusiasmo de lograr tus propósitos. Inicia tu primera hora con fé y alegría, y la actitud entusiasta resonará en tu ser durante el día. En tu vida familiar, en tus estudios, en el deporte, en tu trabajo...... EN TODO haz las cosas con entusiasmo!

lunes, 10 de marzo de 2008

APRENDE DE TUS ERRORES

Cada vez que cometas un error no te quedes abatido ni te quedes demasiado tiempo pensando en ello. LOS ERRORES son OCASIONES EN QUE LA VIDA TE ENSEÑA A PROGRESAR. Las fallas son parte inevitable del desarrollo humano. Un error no significa fracaso, a menos que lo aceptes como tal. Los errores son parte de la senda del éxito. Lo que importa es que nunca te rindas ante ellos. Al contrario: analízalos, corrígelos y transforma cada derrota en un paso adelante.

El que actúa puede equivocarse, el que no hace nada ya está equivocado. Tu actitud mental ante las derrotas y errores del camino determinará si vas a la fortuna o al fracaso. Aprende esto: la persona con una actitud positiva reacciona ante la derrota con la determinación de seguir adelante. La persona con una actitud mental negativa se rinde con resignación impotente.

Oración: "Dios, te doy gracias por perdonar mis errores. Dame el don de la fortaleza para superar mis fallas. No permitas que me rinda. Al contrario, que pueda sobreponerme y seguir luchando hasta lograr las metas que me he trazado para bien mio y de mi familia. Amén"