
Cualquier cosa que hagas en este día hazlas bien. Una diferencia entre el trabajo y el éxito es que la persona exitosa realiza bien las tareas simples que la persona fracasada evita o las hace por salir del paso. El trabajo desempeñado con demasiada rapidez, los atajos tomados, la falta de atención a los detalles, las pequeñas negligencias, producen grandes daños al progreso humano. Por eso recuerda que por pequeña que sea una tarea, si es parte de tu trabajo, entonces es importante y por tanto hazlo de la mejor manera posible. No escatimes ese esfuerzo adicional, ni guardes esa palabra suave de gratitud, ni dejes de hacer tu servicio con el máximo esmero. No importa lo que los demás piensen ni la crítica envidiosa de las mayorías. Hacer las cosas de la mejor manera posible debería ser siempre tu cualidad distintiva. Eres una persona singular. Eres alguien especial. Por tanto pon en las cosas tu mejor esfuerzo personal. Si apuntas a hacer las cosas de manera óptima, te saldrán buenas. Si apuntas a hacerlas bien te saldrán mediocres. Y si apuntas a hacerlas má o menos te saldrán mal. Por eso en todo busca lograr lo más perfecto tal como nos ordenó Jesús: "Sean perfectos como el Padre Celestial"
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